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159

El Informativo, el periódico de Nicolás Romero

EL INFORMATIVO
EL PERIODICO DE NICOLAS ROMERO
http://elinformativo.tripod.com.mx
Número 159, 25 de Junio del 2002.

Un hombre que tiene algo que decir y no encuentra oyentes está en mala situación. Pero todavía están peor los oyentes que no encuentran quien tenga algo qué decirles.
-Bertolt Brecht


¿POR QUÉ PERDIÓ MÉXICO CON EU EN EL MUNDIAL?
Información confidencial. CISEN-SEGOB
Llamada salida de Los Pinos, México D.F. a las 22:30 horas del domingo 16 de junio de 2002, a la habitación de Javier Aguirre en Gwangju, Corea del Sur (12:30 horas del lunes 17), tres horas antes el partido México vs Estados Unidos en el Mundial Corea-Japón 2002.
Conversación íntegra:

Fox: Javier, buenas tardes en Corea, ¿cómo están los muchachos y las muchachas?, perdón, perdón, es la costumbre..., Los muchachos.
Aguirre: Bien señor Presidente, ya listos para enfrentar a los gringos.
Fox: Ciertamente sobre ellos te quiero hablar. Tú sabes que Bush y yo somos muy buenos amigochos y, pues tenemos un problema con el agua, no se si estés enterado, Javier...
Aguirre: No señor, la verdad no sabía que pasaba allá en México, aparte, nunca se me dio la lectura, por eso me hice futbolista. ¿Y qué es lo que quiere que les diga a los muchachos?
Fox: Pues no es a ellos, es a ti el mensaje. Javier, Javier, no me compliques este partido, no me lo compliques... quiero pedirte que no agredas a los Estados Unidos, vamos a ayudarle a Bush ya que ellos traen la moral muy baja por lo del 11 de septiembre...
Aguirre: A caray mano, y que paso el 11 de septiembre?
Fox: Ya no me acuerdo, pero fue algo muy fuerte para ellos, creo en Nueva... Nueva Inglaterra, no sé, pero te propongo que hagas un planteamiento al estilo "ojitos" Meza, mete a gente que no aporte, aunque sea de cambio pero mete al inválido de Luis Hernández o al Beto García Aspe para que echen a perder el juego.
Aguirre: Lo del Beto se lo paso señor Presidente, le voy a dar chance de que entre porque es su último partido con la selección, pero lo del "matador", a ese nomás lo traje por hocicón.
Fox: Si puedes te encargo a Oswaldo en la portería, que no se vea tan regalado. Javier, incluso si lo haces te invito a comer a Los Pinos, incluso te invito a que te sientes a mi lado, pero eso sí, acabando la comida te regresas. Puedes traer a tu señora para que platique con Martita, que me la quite de encima un rato. ¿Te gusta el Cabrito?
Aguirre: Sí, claro que me gusta mano, igual y me lo llevo al Osasuna.
Fox: No Javier, te preguntaba de comida, ¿o que prefieres?
Aguirre: Lo que usted guste señor, menos carne de perro que acá ya me aburrió y apenas se me está quitando la diarrea.
Fox: Bueno Javier, te encargo que como amigos me eches la mano con este encarguito. Aparte acuérdate que los gabachos nos echan la mano recibiendo mojados.
Aguirre: Voy a hacer lo posible por perder señor, al cabo México ya esta acostumbrado al ya merito...
Fox: Bien Javier, me gustó eso del ya merito, vamos a hacerles una campaña publicitaria como la mía: ¡ya ya ya!, ¡ya merito! Ay nos vemos luego, nomás te encargo que no sueltes la sopa sobre este favorcito para mi cuate Bush.
Aguirre: No se preocupe señor Presidente, quedamos como amigos y como caballeros.
NOTA: Agradecemos a la Embajada de Cuba en Corea del Sur por proporcionarnos esta grabación.


SAN PEDRO, EL CENTRO DE NICOLÁS ROMERO
Oficialmente, nuestro municipio se llama Nicolás Romero y solo puede ser modificado este nombre a propuesta del Ayuntamiento y con autorización del Congreso del Estado. Sin embargo, esta tierra no siempre se ha llamado así. Lo que hoy es la cabecera municipal, en la época prehíspánica se conocía como Azcapotzaltongo. Luego de la conquista, los españoles le llamaron San Pedro Azcapotzalcongo y este nombre, San Pedro, ha logrado sobrevivir por siglos, a pesar de que ni el municipio ni la cabecera se llamen así.
De San Pedro Azcapotzaltongo pasó a ser Monte Bajo, luego Nicolás Romero el municipio y Villa Nicolás Romero la cabecera. Más recientemente, la cabecera municipal volvió a cambiar de categoría y se convirtió en Ciudad Nicolás Romero.
A pesar de los cambios de nombre y de categoría política, al centro del municipio se le sigue llamando San Pedro, por la influencia de la iglesia y por costumbre. El transporte público mayoritariamente va a San Pedro, aunque no tenga su base en el centro. Y si uno habla de san Pedro, sabe que se refiere al centro, al área donde están el mercado, la iglesia y la presidencia municipal.
La influencia de San Pedro se mantiene incluso en la celebración de la Erección Municipal. Oficialmente, según el Bando Municipal, el municipio fue erigido por la Legislatura del Estado de México el 29 de Junio de 1820 después de haber estado integrado a la municipalidad de Monte Bajo.
Y es este día, el día de San Pedro, cuando las autoridades municipales conmemoran el aniversario de la Erección Municipal, en tanto que la iglesia festeja al santo patrono del pueblo y el mercado 29 de Junio hace otro tanto. En la Plaza Cívica están los juegos mecánicos y a la fiesta llega gente de todo el municipio e incluso de fuera de él.
De esta manera, San Pedro continuará siendo por muchos años más nuestra cabecera municipal, nuestra capital, por así decirlo. Y sin duda encontraremos en el municipio a gente que, orgullosamente diga que es de San Pedro.
-José Galván Rivas
pretextos@hotmail.com


AIRE
No te dejaré ir,
naufragaré en tu mirada...
no te dejaré ir.

Como de aire soy,
como de aire mi corazón
sin ti, sin mí.

Como de agua somos
tú y yo.

Agua para apagar la sed
de nuestro andar por el desierto,
sin amar...

Hoy estás aquí, eres luz y paz.
No te dejaré ir.

¡No dejes que me pierda
en el silencio de tu ausencia!

-Alejandra Peña
coloresale@hotmail.com


SAN PEDRO DE LAS HORMIGAS
Novela coleccionable. Los hechos y personajes de este texto son ficticios.
Cualquier semejanza con hechos o personajes reales es mera coincidencia.
Fulanito de Tal era uno de los habitantes de San Pedro de las Hormigas. Aunque había tenido varias decepciones con el Alcalde, todavía estaba dispuesto a celebrar un aniversario de su gobierno.
Como muchos otros, Fulanito participó activa y entusiastamente en todo el proceso mediante el cual llegó al gobierno el Alcalde. Dentro del partido lo apoyó para que fuera candidato y después en la campaña electoral ayudó en todo lo que pudo y más.
Su pequeña empresa de mudanzas la puso a disposición del Alcalde, en ese entonces candidato. No de gratis, pero sí a un precio que daba risa. Es mi aportación al Partido, decía Fulanito. Y a pesar de lo bajo del precio la mayor parte del tiempo le quedaron a deber. No importa, pensaba, algún día, si puede, el Alcalde me pagará y si no, para qué son los cuates...
El partido resultó triunfante. Ahora Fulanito tenía Un Amigo en el Gobierno. Así se lo había dicho al Alcalde y éste aprovechó la frase para convertirla en su lema. Un Amigo en el Gobierno.
Mira, Fulanito, le dijo el Alcalde, Ahorita tengo muchos compromisos y no te voy a poder dar trabajo. Aunque voy a despedir a varios cientos de trabajadores, todos los puestos ya están comprometidos. Y no puedo despedir a más porque no alcanza el dinero del gobierno para liquidarlos, pero en la próxima oportunidad, tu tienes un trabajo seguro conmigo.
Con pena, Fulanito se atrevió a preguntar por los pagos que quedaron pendientes durante la campaña. El Alcalde le dijo que no se preocupara y que en una semana le pagaba todos los pendientes.
A la semana, Fulanito no pudo ver al Alcalde, pero le dijeron que esperara una semana más. Y luego otra y un mes y otro. Ya ni siquiera lo recibían los Ministros, ya quien lo atendía eran las secretarias, sólo para decirle que aun no había nada...
Pero Fulanito estaba contento porque su partido había ganado y porque, aunque no pudiera verlo, tenía Un Amigo en el Gobierno. Por eso, cuando los vecinos le dijeron que iban a organizar una fiesta por el aniversario del Alcalde en el Gobierno, sin dudarlo prestó su casa. Quería darle una sorpresa al Alcalde, decirle que había salido adelante él también y mostrarle esa casa nueva que todavía no conocía su Amigo...
Una de las Secretarias vio a Fulanito que intentaba acercarse al Alcalde entre la multitud, y le avisó a su jefe. Yo creo que viene a cobrar, dijo, porque es lo único que va a hacer al Palacio de Gobierno. El jefe, preocupado de que alguien pudiera incomodar al Alcalde, decidió pedir apoyo a los guardias. No lo dejen acercarse, les dijo. Y de ser posible, sáquenlo de aquí, pero eso sí, hacer escándalos.
Fulanito Vio a los guardias y los saludó, como siempre. Ellos le dijeron que querían hablar con él. Sin sospechar nada, los acompañó. En la calle, su sorpresa fue mayúscula. Los guardias le prohibieron entrar a la casa. El Alcalde prefería no verlo, le dijeron. Que mejor esperara otra oportunidad para querer cobrarle al Alcalde, le dijeron.
Y Fulanito no pudo siquiera decir que esa casa era de él, y que también quería festejar el aniversario del Alcalde en San Pedro de las Hormigas.
-José Galván Rivas
pretextos@hotmail.com


UN AÑO EN SAN PEDRO DE LAS HORMIGAS
El 25 de junio del año 2001, inició en este medio un ejercicio de imaginación que en formato de pequeñas anécdotas, configura una novela por capítulos coleccionables. Bajo el título de San Pedro de las Hormigas, decidimos inventar un pueblo y su gobierno.
La idea básica fue crear a unos gobernantes que lindaran en lo absurdo. Unos gobernantes que cometieran errores y realizaran acciones políticas de lo más improbables. Unos gobernantes que no pudieran existir en la realidad.
Sin embargo, no iba a ser tan simple. En la imaginación creamos un gobierno local que pidiera ayuda al Estado para acabar con los recursos naturales y resulta que los gobernantes de Nicolás Romero, por un error de redacción en una carta, solicitaron ayuda al gobierno del Estado para continuar con el problema de desforestación.
Inventamos un conflicto con una gasera y el Secretario Técnico de Nicolás Romero asegura que nos equivocamos, que las cosas no ocurrieron así.
Inventamos que el gobierno imaginario intentará ganar popularidad con un proyecto de poner a trabajar a los funcionarios en la calle y casualmente, eso ocurre en varios municipios...
San Pedro de las Hormigas ha querido inventar un gobierno y nos encontramos con lectores que en cada nuevo capítulo intentan descubrir a quién se retrató de los gobernantes municipales.
Como sea, San Pedro de las Hormigas, esa pequeña novela que cada semana leemos en el Informativo cumple un año de publicación ininterrumpida. Y lo sorprendente es que muchos suponen que es realidad, que este pueblo imaginario existe.
Queremos agradecer a los lectores que han seguido esta historia a lo largo de un año. Esperamos continuarla por mucho tiempo más, pero conforme se desarrolle, tal vez surja automáticamente su propia conclusión.
A final de cuentas, San Pedro de las Hormigas intenta reflejar un tipo de gobierno y de gobernantes que resulten simpáticos, y que cada quien decida si les gustaría que nuestro municipio, estado o país, tenga esa clase de gobernantes. Es un esfuerzo de imaginación, un ejercicio, un juego, que en no pocas ocasiones se ha quedado corto ante la realidad.
Esperamos seguir contando con su preferencia en San Pedro de las Hormigas.


EQUIVOCACIÓN
Al ser eliminado México de la copa del mundo hubo de todo: desde el que se puso hasta las chanclas, el que falló a sus actividades por falta de ánimos o de la cruda, o hasta el que tuvo por lo menos la intención de ir a la embajada gringa y desquitarse mínimamente gritando consignas. Alguien por ahí dijo si el desgraciado del árbitro hubiera marcado la falta sobre tal jugador, otro cantar sería.
Pero otros resultaron más originales: Alemania lavó nuestra vergüenza y fue quien derrotó a nuestro enemigos. ¡Por favor! ¿Quién nos dijo que perdimos? ¿Acaso estábamos jugando nosotros? No peleamos con un enemigo natural, es decir, ni se peleaban los territorios perdidos gracias a Santana, tampoco se trataba de pagar con un juego de futbol la deuda del agua, así como tampoco se negociaría la certificación antidrogas y mucho menos se haría nada para solucionar el problema de los migrantes mexicanos.
Era sólo un juego de futbol donde se jugaba una simple calificación para pasar a la siguiente etapa, no era un duelo a muerte pero sí un evento de concurso. Sólo eso. Si se maneja como negocio, la mercadotecnia alrededor de este juego es increíble, y de cualquier manera, cada uno de los jugadores mexicanos, incluyendo al técnico Aguirre, cada uno se embolsó una buena lana en dólares. Jugar es su negocio y ganen o pierdan, de todas formas les pagan. Así que ya quitémonos el luto de la derrota y la descalificación, demos el paso a la realidad.
No podemos tapar el sol con un dedo ni ponernos en duelo porque el representativo de México se dejó ver la cara. ¿Qué caso tiene llorar o sufrir por algo que aunque sea real es intrascendente? Lo único que nos ocasionó el mundial fueron desveladas, malcomidas, mucho consumo de cervezas y botanas. Por si fuera poco se incrementó el gasto de luz, gas y agua gracias a las visitas que llegaban a ver los partidos. Y qué decir del mal descanso por dormir pocas horas y de la subida de peso por comer tantas chácharas a deshoras.
La equivocación no fue del árbitro, que no marcó ese penal, y que fue lo que le dio a la selección mexicana el sello de la derrota. El equívoco fue de los mexicanos que se creyeron el cuento de que la bandera y la nacionalidad estaban en juego, pero eso no era real. Ánimo, quizá algún día gane este patético equipo y nosotros con él.
-Profra. María Isabel Ruíz Pérez
mabelruiz@hotmail.com


DETALLES DE LA FERIA DE SAN PEDRO
Por tercer año consecutivo, la empresa de juegos mecánicos Atracciones Mexicanas Alcántara Hermanos se encuentra instalada en la explanada del palacio municipal de Nicolás Romero para celebrar la fiesta patronal de San Pedro, este sábado 29 de junio.
El Informativo platicó con el dueño de la feria, Don Lorenzo Alcántara, quien explicó algunos de los problemas a los que se enfrenta la industria de los juegos mecánicos y reveló el origen de esta, una de las ferias más grandes y mejor equipadas del Estado de México.
Alcántara Hermanos inició hace 20 años con apenas tres pequeños juegos, cuando Don Brígido Alcántara (padre del actual propietario) los echó a andar para mantener a su familia.
Poco a poco creció el número de aparatos, hasta conseguir colocarse en plazas tan importantes del norte del estado de México, como la feria de la pirotécnia de Tultitlán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec y "Villa Nicolás", como don Lorenzo todavía le dice a San Pedro.
De acuerdo con Don Lorenzo, tener una feria y andar de gira todo el año por pueblos o colonias donde hay algún tipo de fiesta, ya no es un buen negocio porque los aparatos se maltratan con la lluvia y con tanto armar y desarmar. Además, gran parte del dinero que la gente paga por subirse se gasta en dar mantenimiento.
También hay que pagar las caras rentas para poder instalarse en determinado lugar y a veces el mal tiempo hace que el público no asista, por lo que afirmó, "esto deja buen dinero nomás cuando no se mueve de un solo lugar, como en Divertido o La Feria de Chapultepec, pero lograrlo es casi imposible".
San Pedro es una de las plazas más importantes para Alcántara Hermanos y una en las que más tiempo permanece (cuatro fines de semana), pero no es gratis, debe pagar más de 300 mil pesos a las autoridades municipales y darles numerosos pases gratuitos para que los distribuyan.
"Hay empresas grandes que se comen a las chiquitas", dijo tras explicar que las pequeñas ferias no pueden competir por plazas importantes porque no les alcanza el dinero, pero "afortunadamente nosotros ya podemos competir".
Los lugares donde se van a instalar deben apartarse con hasta con medio año de anticipación para evitar que otra empresa "les de vuelta" con la plaza. Así, en junio Don Lorenzo y sus empleados ya saben dónde pasarán las fiestas patrias, el día de muertos, navidad y año nuevo.
Las ferias peregrinan todo el año y cuando no hay plaza a dónde ir porque no hay santo a quien festejar, los juegos se instalan en cualquier terreno para hacer lo que ellos llaman "temporada", para que no se queden parados.
"Las ganancias son pocas en temporada, pero aprovechamos para darle su manita de gato a los juegos o para visitar a la familia", comentó el señor Alcántara, cuyos empleados ganan entre 800 y mil pesos semanales por manejar los juegos y participar en el traslado, armado y desarmado.
En Alcántara Hermanos trabajan decenas de personas que pocas veces al año pueden estar con sus familias, ahí han crecido niños que con el tiempo aprendieron a manejar los aparatos, como fue el caso del mismo Don Lorenzo, quien ahora porta orgulloso su gruesa chamarra con el logotipo de la empresa bordado.
Junto con los cerca de 35 juegos mecánicos, viajan numerosos puestos de artesanías, pan, juguetes, playeras, joyería de plata y productos de barro, que completan los festejos de San Pedro todo lugar donde se presentan.
-Fernando Ugalde Pérez
fernandologo@hotmail.com


LA ÚLTIMA MORADA
La noche cae en sombras.
Sólo escucho silencio, tengo frío, mucho frío, estoy sin movimiento, como si estuviera anestesiado por completo.
Mi mente está cansada de tanto mandarle a mi cuerpo que se mueva, ahora en este momento escucho suaves risas a mi alrededor, entre los sollozos de una mujer.
Sólo puedo sentir. Mis ojos que están cerrados ¿O será que los tengo abiertos?
¡Oh! Maldita incertidumbre que sólo quema lo que sé. Escucho chirrear trozos de madera y después la movilidad vuelve a abrazarme, pretendo alzar mi mano pero choca contra algo duro y áspero.
Me encuentro recostado y mi contorno acolchonado me sofoca.
Quiero dormir con el sonido de pasos y multitudes murmurando.
Después de salir de mi extraña enfermedad quiero ir a abrazarte por que te he hecho tanto daño: hoy más que nunca quiero vivir pero por mi actual estado no quiero abrigar más esperanzas, ya que siento que el oxígeno de la habitación no me es suficiente para respirar. Hace un momento tuve el más extraño de mis sueños.
Sentí que descendía inevitablemente.
Descendía mi cuerpo, la habitación, incluso la tierra misma, yo jadeaba angustiosamente mientras sentía todo confusamente. Entonces un fuerte golpe llamó mi atención .
El golpe se escucho en el techo de la habitación y enseguida le siguieron varios más, ahora lo sollozos, las murmuraciones y las risas se desvanecían junto con mi aliento.
Al final del sueño, la verdad se hizo materia y como un relámpago de luz pude saber que lo que me había hecho caer en semejante estado era la falta de oxígeno en mi cerebro, que creaba visiones y espectrales escenas de demonios con rostros monstruosos en una atmósfera de colores púrpuras y negros.
Lo que me parecía el más horrible de mis sueños ahora hería mi espíritu al saber que no era una ensoñación, mi realidad me abrazó y......
Y todo pasaba mientras me hundía en acciones de mi propia Muerte.

-Josue Hernández Galván


PENSAR EN TI
Es estar debajo de un árbol
Tocando mi barbilla con el tiempo
Pensar en ti
Es el dormir de mi insomnio tratando de soñar
Pensar en ti
Es mirar el reflejo que me dejas frente a la cama
Y mirar que me encuentro solo en tu partida
Ese recordar de tu piel
Del sabor a soledad tatuado en los huesos
Y al mirar mi reflejo
Hasta el viento gime
Cuando no te encuentra
Y solo el sueño de ver
Tus ojos
Tus labios
Tu cuerpo
Ese sueño, tan sólo un sueño
Es el que me mantiene
Pensando en ti

-Edgar Hernández Galván


NICOLÁS ROMERO, GUERRILLERO DE LA REFORMA
Con la presente entrega, damos fin a la serie representada por el libro Nicolás Romero, Guerrillero de la Reforma, de Antonio Albarrán, escrito en 1895. En este libro, su autor recopiló gran cantidad de información biográfica de Nicolás Romero, la cual presentó de manera anecdótica y poética.
Les recordamos que la versión completa de esta biografía la encontrarán en nuestra página de internet:
http://elinformativo.tripod.com.mx
allí, además de esta biografía escrita por Antonio Albarrán, encontrarán otros textos biográficos del personaje que da nombre a nuestro municipio, así como las imágenes más conocidas que se han hecho del guerrillero.

Los detalles de su doloroso sacrificio han llegado hasta nosotros por tradición y por escritos auténticos. Es bien sabido que el Imperio, temeroso de una sublevación del pueblo de la capital, impulsado por sus ardientes simpatías a Nicolás Romero, mandó adelantar la hora del fusilamiento; ramificó sus fuerzas militares y multiplicó su espionaje para evitar cualquier tentativa a este respecto. Romero llegó al lugar que había de abrirle las puertas de la tumba, con un valor estoico y sereno que admiró a sus mismos verdugos; sus compañeros mostraban una resignación igualmente noble y valerosa.
Nicolás Romero iba fumando un puro, y se abrigaba con un capote militar que le había servido en sus últimas campañas; uno de sus dos oficiales, el comandante Higinio Álvarez, iba envuelto en una tilma que ostentaba los tres colores nacionales y el águila complementaria en el centro. En ninguno de los cuatro se notó, ni aún en sus últimos instantes, el menor indicio de flaqueza.
Después de fusilado Nicolás Romero, y tras el tiro de gracia que le disparó un sargento francés, el cuerpo de la víctima fue colocado en un ataúd, para que le trasladase al cementerio. Quizá la enérgica naturaleza del valeroso guerrillero había impedido que la vida se escapase súbitamente de aquel cuerpo, pues al ser conducido al panteón una convulsión postrera del que se creía inerte cadáver rompió una de las tablas del ataúd.
Nicolás Romero y sus tres amigos fueron sepultados en un campo contiguo al panteón de Santa Paula. Pocos días después la esposa del primero, pudo conocer aún, por la tierra removida, la posición de las cuatro fosas dispuestas en hilera y cuyas huellas han desvanecido hoy el tiempo y el olvido.
La satisfacción del Imperio por verse libre de Nicolás Romero, y porque su muerte no había causado trastorno alguno, gracias a las precauciones tomadas por las autoridades imperialistas, fue notoria. El Comisario Central al dar cuenta del fusilamiento de Romero a la Prefectura Política del Departamento del Valle, le notificaba que no se había alterado el orden en lo más mínimo, detalle que en ningún caso, y sólo tratándose de Nicolás Romero, se había creído necesario hacer conocer.
Tales fueron los últimos momentos del sufrido soldado de la República que en menos de un mes había sido hecho prisionero en Papazindán, conducido por el traidor Lamadrid, en una mula aparejada, primero a Toluca y después a México, juzgado a toda prisa por la Corte Marcial, condenado sin conciencia y fusilado con precipitación.

El Informativo, el periódico de Nicolás Romero